COACH DEL DIA: ESCUCHAR

escuchar

El que tenga oídos para oír, que oiga.»(Mateo 13:9)

Alguien ha dicho que , “Escuchar es Amar”, cuantas veces ha escuchado que el hombre ha sido creado más para escuchar do que para hablar, a final Dios nos ha creado con una sola boca , pero con dos orejas.

En el mundo en que vivimos recibimos a cada minuto un tsunami de informaciones. En verdad recibimos mas informaciones do que nuestra capacidad de procésalas. En casa, en la calle, en las rutas ha siempre un outdoor  diciendo lo que tenemos que comprar, lo que debemos usar, lo que tenemos que beber, que marca de coche o celular debemos consumir. Todos unidos  hablando lo que tenemos que hacer.

Pero lo que más impresiona es que la enfermedad de siglo, la que más ha llevado personas a depresión y después al suicidio es la Soledad.  Más impresionante aun es que estas personas están viviendo en las grandes metrópolis del  Mundo.

Hace algún tiempo atrás estuve caminando en una de las calles de  más movimiento de la Ciudad de San Paulo,  eran centenares de millares de personas y en el medio de tantos rostros, en medio de una multitud, mi sentimiento era de Soledad.

Cada día los consultorios médicos, psiquiatras, de terapia y las clínicas psicológicas están llenas de personas dispuestas a pagar para tener alguien le escuche.

Yo creo que las palabras de Jesús; “! Quien tiene oído para oír, oiga! Es un llamado hacia al ministerio de escuchar.  Pero ¿Qué significa escuchar? ¿Cómo podemos escuchar efectivamente?

Quisiera en mi coach del día, compartir algunas herramientas para un buen oidor.

En primero lugar para poder escuchar y entender el otro, necesitamos escuchar a nosotros mismos. Escuchar mi propia historia de vida, escuchar mi origen familiar, mi cultura, mis creencias,  mis experiencias positivas y negativas, escuchar mi  voz interior, escuchar mis emociones, escuchar  mis límites, en fin escuchar mi propia humanidad.

Mi conocer como un ser humano, creado como único,  obra prima de Dios, con un DNA y Genoma diferenciado. Saber que al mismo tiempo que soy semejante a mi prójimo, yo y El somos diferentes.

Aprender escuchar nuestras diferencias, es el primero paso para una relación empática y armoniosa.  Cuando logro escuchar mi propio dolor, estoy listo para escuchar el dolor del otro.

En segundo lugar aprenda escuchar su propio núcleo familiar, aprenda escuchar su pareja, sus hijos, sus padres  y  estarás listo para escuchar otros.

En tercero lugar aprenda escuchar el otro. Carl Rogers un psicólogo clínico decía, que debemos aprender  “Escuchar con el Tercer oído”, esto significa no apenas escuchar los sonidos de las palabras, pero sin lo que está por dé tras de las palabras. Es escuchar más allá de las palabras, es aprender escuchar los sentimientos y emociones de estas palabras.

Es escuchar muchas veces el Silencio,  escuchar las voces  del  lenguaje corporal y poder interprétala.

Es escuchar EL DOCUMENTO VIVO, que está delante de ti, conocer su historia de vida, aprender a leer con sabiduría  este documento vivo.

En cuarto lugar aprender Escuchar con Empatía, sintiendo lo mismo, calzando el zapato de la otra persona, para que sienta donde está  apretando.

En quinto lugar, escuchar  activamente, o sea  siguiendo la persona en lo que está transmitiendo, escuchar la misma donde esta y como está. Que la persona sepa que tú estás ahí con ella. Es escuchar sin distractores. Escuchar mirando sus ojos.

En sexto lugar, escuchar sin hacer juicio de valores, escuchar sin juzgar, sin preconcepto, sin una idea preconcebida de la persona. Si quieres  escuchar con amor, empatía, compasión y activamente no entre en una conversación contaminado por opiniones formadas por otros.

Si quieres realmente escuchar, camine con esta persona donde esta y como esta, reír con ella y llore con ella.

Mi querido lector, finalmente, “Quién tiene oído para oír, oiga, lo que El Espíritu dice la iglesias”,  escuche por encima de todo lo que Dios desea te comunicar. Cuando aprendemos escuchar la voz de Dios, será más fácil discernir, entender  y comprender  el  Otro.

Querido, Escuche lo que Dios tiene para vos en el día de hoy. Muchas veces no escuchamos a Dios y a otros, porque hay ruidos en nuestras vidas. Identifique los ruidos en su vida, que esta le impidiendo  de escuchar a ti mismo, el otro y a Dios.  Es hora de limpiar nuestros oídos espirituales, confesando nuestros pecados y permitiendo que la sangre de Jesús, haga una limpieza total, para que podamos volver a conectar con Dios, con nosotros y con nuestro prójimo.

El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7)

Odenir Figueiredo Jr.

Capellán y Coach

[

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s