COACH DEL DÍA: !PERDER PARA GANAR!

perder para ganar

porque para mí el vivir es Cristo y el morir, ganancia.”(Filipenses 1:21)

“porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.”(Mateo 16:25)

En la filosofía del mundo de los negocios, hay dos conceptos; uno que dice: Ganar y Ganar, y  el otro Perder y Ganar, o sea disminuir  mis ganancias para vender más. Es lo que pasa en este Black.Friday.  El hombre está siempre buscando sacar ventajas para ganar, el sentido de perder no es  permitido.

Cuando  pesamos en pérdidas, pesamos en la pérdida a través de la muerte de una persona que amamos, en la pérdida de la salud, en la pérdida del control y en la vida espiritual, en la pérdida de la alegría de la salvación.  Mas las pérdidas están constantemente en nuestras vidas  de varias maneras: Cuando abandonamos o somos abandonados, dejamos alguien o somos dejados, en los momentos de cambios, cuando dejamos e movemos hacia otro lugar. Mas nuestras pérdidas no solamente acontece con la separación o la partida de aquellos que amamos, mas también nuestras pérdidas conscientes e inconsciente de nuestros sueños románticos, nuestras expectativas imposibles, la ilusión de la libertad y el poder y la ilusión de que estamos seguros. La pérdida de nuestra juventud, de nuestro ser, que muchas veces pensamos que son inmortales, invulnerables y pensamos que jamás serán rotas.

La Dra. Judith Viorst, en su libro “Necessary Losses”, deja claro que “las PÉRDIDAS,  son parte de la vida, son universales, inevitables, inexorables, son necesarias para nuestro crecimiento y maduramos  cuando perdemos, dejamos o soltamos”. Nosotros iniciamos nuestras vidas con pérdida,  en el parto el bebe, deja el Útero de su madre, deja su área de conforto, deja la protección  interior donde es alimentado y donde ha crecido en seguridad. Pero en su nacimiento, el dejar el útero es fundamental para continuar creciendo.  No hay crecimiento sin pérdida. Es necesario salir del capsuló para volar. Este es el proceso de la metamorfosee. Somos transformados cuando salimos de nuestra cascara de protección.

En la estrada de la vida el desarrollo del ser humano es pavimentado con la capacidad de Renunciar. En el proceso de  nuestras vidas, nosotros crecemos cuando dejamos o soltamos.  Toda inversión apasionada déjanos vulnerable hacia la pérdida.

La separación tiene un alto costo, una madre sufre cada día cuando su hijo sale de casa, el sentimiento muchas veces es de  soledad, abandono y miedo. ¿Qué pasará si no vuelve? ¿Qué pasará si por algún motivo quede herido o sufre un accidente? Esta madre siempre sufre, pero sabe que su hijo/a necesita salir para crecer. Solo cuando salimos es que maduramos.

Teológicamente, la historia del Edén, es una historia de pérdida, la desobediencia lleva el hombre a perder su comunicación Cara a Cara con Dios, esto significo Separación y dolor.  Dios en su infinito amor, antes de la fundación del mundo, en su plan de redención, tuvo que “PERDER PARA GANAR”,  ha dado su único hijo para morir en la Cruz, para que en El, pudiéramos volver hacia la comunión con Dios.  Si no hay muerte no hay resurrección.  Teológicamente hemos sido llamados a morir para poder vivir. En la escatología la muerte es necesaria para que podamos entrar en la Dimensión Divina, poder disfrutar finalmente del lugar donde no hay mas enfermedad, ni dolor y ni muerte. Un lugar donde no hay más pérdidas.

Pablo enséñanos  que es por medio de la tribulación, que desarrollamos la paciencia y la esperanza. Cristo enséñanos a llevar la Cruz todos los días, o sea es un morir diario que nos hace esta listo para la Vida.  Pablo decía: “Ya no soy yo que vivo, mas Cristo.”  PERDER PARA GANAR.

Ayer hemos hablado  que es necesario Dar para recibir, hay que ser agradecido para ser feliz.

Mi querido lector, el dolor de una pérdida es inevitable, es el dolor del parto que tras la alegría de un nuevo ser. Es el dolor y la pérdida que ayúdanos ha estar conscientes de nuestras limitaciones y nuestra total dependencia de Dios. La semilla hay que morir para que podamos ver el árbol y los frutos.

Quizá vos este    viviendo un momento de pérdida, y le parece incoherente lo que escribimos, llore su perdida, su herida solo será sanada con sus lágrimas derramadas. Estoy cierto que ahora quizá no poderás ver o entender, pero estoy seguro que su experiencia le hará crecer. Su experiencia de pérdida te llevará entender y comprender el dolor y las pérdidas de otros, además te llevará a cambiar sus prioridades en la vida. Seguramente serás una persona mejor y vivirás una vida más significativa.

Dejo las palabras del Salmista: “Por la noche durará el lloro y a la mañana vendrá la alegría. (Samos 30:5b)

Odenir Figueiredo Jr.

Capellán y Coach

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s