CUIDÁNDOME PARA CUIDAR MEJOR Y POR MÁS TIEMPO.

Como cuidador por más de 40 años, principalmente como un capellán hospitalario, que es sobre todo UN CUIDADOR DE ALMA, en este Vale de Sufrimiento y Dolor, pude escuchar historias de muchos cuidadores, sean ellos médicos, enfermeras, psicólogos, consejeros, el familiar de un paciente, el padre cuidador, la madre cuidadora, el hijo/a cuidadora, pastores cuidadores y vos que estas cuidando alguien ahora.
Estoy seguro que muchos que estarán leyendo este Blog, están viviendo un momento estresante en que tiene que cuidar de alguien, principalmente cuando este es un hijo/a, una madre, un padre, el marido o la esposa.
Este momento viene acompañado de mucha ansiedad, temor, angustia, fatiga y algunas veces sentimientos de culpa, si llevar en cuenta los elementos estresantes relacionados con la parte financiera. Muchos tuvieron o tiene que dejar el trabajo para cuidar, lo que incrementa el estrés financiero, los conflictos que esto implica en las relaciones familiares y todas implicaciones en mi vida social y incluso en mi vida en la iglesia.
Cuándo pensamos en ¿Quién Cuida de mí? Uno de los sentimientos que muchas veces siento como ministro es la soledad, la falta de alguien, que no sea de mi familia, que no sea de mi Iglesia, que no sea mi paciente y que no sea mi compañero de trabajo. Alguien en quién pueda confiar, compartir mis dolores, mis debilidades, donde pueda ser yo mismo, en la dimensión de total transparencia, sin que tenga que preocuparme con mis apariencias, sin miedo de ser juzgado, alguien que incondicionalmente me escuche, que no me estará juzgando, ni demandando o sermoneando, lo que digo o hago.
Cuando pienso en el concepto del Cuidado y su aplicación en mi vida, o sea ¿Lo que significa Cuidar de mí? El primer concepto que tengo es el de la “MAYORDOMÍA”, que en otras palabras significa la arte de “Aprender administrar o Gestionar mi propia Vida”.
La Mayordomía de la Vida, es sobre todo un concepto Bíblico, donde entendemos que somos administradores de la vida, que el Señor nos ha dado.
La pregunta para su reflexión hoy es: ¿Cómo estamos como cuidadores de vidas, cuidando de nuestra propia vida?
“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Pr. Odenir Figueiredo Jr.
Capellán de la UCMB.

EN SU NAVIDAD, ¿TODAVIA HAY LUGAR PARA JESUS?

En este mundo consumista la navidad paso ser un tiempo de compras y celebraciones donde el centro somos nosotros.  Vamos ser sinceros,cuando compro un regalo estoy pensando en Jesus? Cuando hago las compras para cena de navidad, estoy pensando en Jesus? Cuando recibo la canasta navideña, estoy pensando en Jesus? Cuando ando por los shopping en el medio de tantas luces, árbol de navidad y sobretodo el coche que será sorteado, estoy pensando en Jesus?

Aún en algunas iglesias, las cantatas , los arreglos, la iluminación y todo programa es para impresionar los presentes o es para agradar a Jesus.

Quisiera que cada uno de nosotros pudiera reflexionar sobre el enfoque que estaremos  dando en esta navidad, principalmente si realmente habrá un lugar para Jesus.

Odenir Figueiredo Jr.

Capellán y Coach