!Viva un día a la vez!

Cada día es la oportunidad de reiniciar de nuevo. Aprender mirar ayer y ver lo que mi gustaría de cambiar. Es la oportunidad de re significar una experiencia, un momento, una emoción, palabras que dije o cualquier cosa que mi gustaría no repetir.

Re significar implica en aprender con el pasado y dar a él un nuevo status.
Por ejemplo; en un momento emocional y impulsivo, dije o hice alguna cosa que de alguna forma ha ofendido o lastimado a alguien que amo o un colega de trabajo.

Re-significar llévanos a admitir mía equivocación, tal vez lo que hemos hablado fuera una verdad, pero la forma en que expresamos no ha sido la correcta.
Re-significar muchas veces implica en tener la humildad de pedir perdón y decir lo que queríamos decir en una forma no juzgadora: “Juancito sois un haragana!”, re-significar: “Juancito as veces me da la impresión de que no estás motivado por su trabajo…”
Muchas veces no logramos lo que deseamos hacer en un día, nos es por falta de tiempo o culpa de otros, en la mayoría de las veces es falta de planificación. El estrés puede ser resultado de un mal planeamiento y puede llevarnos a un descontrole emocional.
Viva un día a la vez, primero porque lo que paso en el día de ayer tu no lo puede cambiar, lo que acontecerá en el día de mañana es incierto. Hoy es el día de usar todo el potencial y oportunidades que Dios nos ha dado. Que cada minuto sea para bendecir la vida de alguien, para hacer lo mejor en mi trabajo, en mi relaciones familiares, en mi relación con mi pareja y mis hijos.
Hoy es el mejor día de su vida, mañana no sabes lo que pasará.
Bendiciones
Pr. Odenir Figueiredo Jr.

!QUE MARCHEN!

15 Luego el Señor le dijo a Moisés: « ¿Por qué clamas a mí? ¡Dile al pueblo que se ponga en marcha!(  Éxodo 14:15)

El inicio de un nuevo año es tiempo de tomar decisiones que podrán afectar su futuro. Donde quiero ir y donde quiero llegar debe está bien claro en mis metas.  Si no se donde quiero ir, no llegaré a lugar alguno.

Muchas veces nuestra   experiencia pasada, puede hacernos perder el enfoque  en el futuro. Muchos quedan atrapados en sus emociones, relacionadas por una experiencia negativa en el pasado o  delante de un desafío, quedan mirando hacia atrás buscando su zona de conforto.

El pueblo de Dios tenía una promesa, una tierra prometida les esperaba, pero al primero obstáculo,  empezaran a recordar las cebollas del  Egipto.

En aquel momento no había  una salida humana para ellos, estaban atrapados por todos los lados, cuando entonces vino la palabra del Señor.  “! Que Marchen!”,  esta no era una alternativa humana pero si una orden de Dios que debería ser obedecida por fe.

No importa dóndes estás o  el obstáculo que este delante de ti, simplemente obedece la orden divina por la fe y sigue adelante,  no confiando en su capacidad, pero si confiando en la promesa de Dios para vos.

Hoy es su día, marche en la dirección de la tierra prometida que Dios tiene para vos en 2018.

Pr. Odenir Figueiredo

 Capellán y Coach