El encuentro con los líderes religiosos.

Con los fariseos: ¿Quiénes eran?

“En la Palestina, particularmente en Jerusalén, éstos se destacaban por su fervor religioso. Su nombre significa “separatistas”, lo que les cabía muy bien por su costumbre de separarse, no solamente de los “gentíos”, considerados impuros, sino también de aquellos a quienes juzgaban sin ardor. Observaban las leyes de Moisés con mucha meticulosidad, así como las reglas añadidas por la tradición, esto es, por los rabinos; la mayoría pertenecía a su partido. Fueron los creadores del derecho judío en el dominio sacro y profano. Los conflictos entre ellos y Jesús eran frecuentes; ellos no le perdonaban la violación del sábado, ni la omisión de las prescripciones de los rituales, su pretensión de perdonar pecados y el hecho de ser más fuerte en la expulsión de los demonios.

Del otro lado, Jesús frecuentemente censuraba las meticulosidades, hipocresía y vanidad de los fariseos, así como su incapacidad de establecer una sana jerarquía entre los mandamientos, en el cual el amor a Dios y al prójimo debería ser el punto principal”.(Vocabulario Bíblico-Von Allmen-ASTE).

La pastoral de Jesús:

Creo que la pastoral más difícil es precisamente con los “sanos”, con los “santos”, con aquellos que están “encapsulados” dentro de una religiosidad fanática y enferma al punto de cerrar sus consciencias con “finitud” creando una religión exterior, institucional e incapaz de mirar hacia dentro.

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COACH DEL DÍA: AMAR…! UNA DECISIÓN O SENTIMIENTO!

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¿Qué es el amor?…un sentimiento o una decisión? Muchos han hecho esta pregunta y creo que hoy en el día de los enamorados ser este un tema de reflexión.
Primero hay que definir ¿Qué son sentimientos? La palabra sentimiento quiere decir literalmente algo que se siente. Los sentimientos son simplemente señales de que algo ocurre en nuestro cuerpo o en nuestra alma. Por ejemplo, si meto mi dedo en el fuego de una vela, este se quemará estimulando las ramificaciones nerviosas con las que cuenta y dando una señal de dolor a mi cerebro, es decir, la quemadura me causará un sentimiento de dolor. Si por otra parte por alguna razón tuviera una herida emocional en mi alma, mi alma responderá con un sentimiento de dolor emocional. Son sentimientos también el placer, la angustia, la satisfacción, el enojo y el enamoramiento. Los sentimientos son indicadores que señalan si algo está bien o mal en nuestra alma.
Hay también las sensaciones de enamoramiento (el corazón late mas fuerte cuando uno ver la persona por la cual está enamorada, el dolor del estomago, la sensación de excitación emocional, etc.). Todos estos son síntomas de los sentimientos que indica que mi subconsciente ha aprobado las cualidades físicas y morales, su manera de ser. Mi alma considera la pareja ideal.
Sentimiento se refiere a tanto a un estado de ánimo como a una emoción conceptualizada que determina el estado de ánimo. Por tanto, estado del sujeto caracterizado por la impresión afectiva que le causa determinada persona, animal, cosa, recuerdo o situación en general.
Segundo: ¿Qué es una decisión? Es una elección consciente en un conjunto de alternativas distintas, es una acción consciente, es un acto de la voluntad .Por ejemplo, escoger lo bueno o lo malo, escoger entre lo frio y lo caliente, entre desatar una ira o refrenarla, dar o no dar, entre blanco, azul y rojo, etc.
Es importante hacer notar que una decisión es válida si y solo si la persona que decide la lleva a cabo a fin de cuentas. Hay muchas veces en nuestra vida en las que escogemos hacer algo, pero no lo llevamos a la práctica y por tanto no hemos tomado verdaderamente una decisión.
Finalmente: ¿Qué es el amor? ¿Un sentimiento o una decisión?
Después de 40 años de matrimonio, no tengo dudas que amar es una decisión, es un compromiso y es una determinación de ser feliz. Una pasión nos es amor, pero si un sentimiento fuerte de posesión. La palabra Pasión, significa sufrir o sentir, es una emoción fuerte hacia una persona, objeto o algo. En la parábola de Buen Samaritano, el mismo ha tomado la decisión de amar, esta le movió hacia una actitud. Dios tomó la decisión de nos Amar, y esto le llevo la actitud de enviar su hijo para ser nuestro Salvador.
En el matrimonio, la decisión de Amar, es que nos mueve hacia la actitud de cuidar de la persona amada. No depende de mis sentimientos, de mi estado de humor, o de una apariencia. En verdad así como amar es una decisión, el divorcio, la separación, la infidelidad son decisiones. Que nadie me venga decir que ya no hay sentimientos, pero sí que no deseo mas está con esta persona. Es una decisión. Que nadie me venga decir el diablo me ha tentado por esto he sido infiel a mis esposa/o.
A bien de la verdad, es bueno decir que muchas veces en una relación habrá tiempo que uno tendrá sus sentimientos heridos, sea por la violencia psicológica o física o por una infidelidad, lo que nos lleva a tomar la decisión de salir de esta relación enfermiza. El mandamiento de amor es bien claro: “Amar a tu prójimo como a ti mismo”, implica que tengo que me amar, me cuidar, y para esto no puedo quedar en una relación que solo me provoca heridas.
El amor no es circunstancial, o sea amo cuando me conviene, amo cuando me interesa, amo si todavía me atrae, no depende de mis sentimientos de ganas. No es un capricho sentimental.
Un grande ejemplo de amor es de los padres, amamos nuestros hijos porque son nuestros hijos, independe de sus actitudes hacia nosotros. Amo mi esposa, porque es mi compañera, tengo un compromiso de cuídala, hecho delante de Dios, hasta que la muerte nos separe.
El amor se define como nivel de importancia asignado a algo, y por tanto amar es asignar un nivel de importancia a algo o alguien. Mientras más ame yo a una persona, más me importarán sus necesidades y por tanto haré todo cuanto esté en mi alcance para ayudar a satisfacerlas sin importar como me sienta.
Versículos bíblicos que apoyan el hecho del amor es una decisión a tomar no un sentimiento.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como os he amado, que también os améis unos a otros.
Juan 13:34
Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros, como nos ha dado mandamiento. 1 Juan 3:23
El amor consiste en hacer lo que Dios nos ha ordenado, y él nos ha ordenado que nos amemos unos a otros, tal como ustedes lo oyeron desde el principio.
2 Juan 1:6
Odenir Figueiredo Jr.
Capellán y Coach

ENCUENTROS EN EL CAMINO XI

El encuentro con Judas

Juan 13:26 “—Aquel a quien yo le dé este pedazo de pan que voy a mojar en el plato —le contestó Jesús. Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón.”
Este texto me ha impresionado debido al significado de la Pastoral de Jesús con Judas Iscariote, el traidor. Aquí el gesto de Jesús al mojar el pan en el vino y darlo a Judas tiene un significado muy especial y transcendental. En la tradición judaica, cuando en una cena alguien mojaba el pan en el vino y se lo daba a otro, estaba demostrando cuán importante era aquella persona a quien se le daba ese pan; es decir, era la expresión de un amor genuino. Lo que Jesús decía a Judas era: “Te amo”

Una Pastoral del camino expresa amor, aun cuando éste fuere rechazado y traicionado. Cuántas veces somos rechazados por nuestros pacientes o miembros de nuestras iglesias. La verdadera pastoral camina la segunda milla; siempre se caracteriza por un amor incondicional.
OFJ

ENCUENTROS EN EL CAMINO X

El encuentro con Tomás:

Juan 20:24 – 29 “Tomás, al que apodaban el Gemelo, y que era uno de los doce, no estaba con los discípulos cuando llegó Jesús. Así que los otros discípulos le dijeron:
¡Hemos visto al Señor!Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré —repuso Tomás.
Una semana más tarde estaban los discípulos de nuevo en la casa, y Tomás estaba con ellos. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró y, poniéndose en medio de ellos, los saludó. ¡La paz sea con ustedes! Luego le dijo a Tomás:
Pon tu dedo aquí y mira mis manos. Acerca tu mano y métela en mi costado. Y no seas incrédulo, sino hombre de fe. ¡Señor mío y Dios mío! —exclamó Tomás.
Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han visto y sin embargo creen.”
Puedo ver dos actitudes en la pastoral de Jesús con Tomás. Primero, su transparencia con Tomás; esta transparencia se fundamenta en la humildad que Jesús manifiesta al caminar con Tomás en su incredulidad. En su pastoral, el Señor reconoce nuestras limitaciones y nuestra individualidad.
Segundo cuando el Señor le dijo a Tomás: “Pon tu dedo aquí…”, demuestra que en su relación nada queda oculto, todo es transparente, y permite a Tomás tocar sus heridas.
Para que una pastoral del camino pueda ser efectiva debe ser siempre transparente; se debe tener la humildad de caminar con el paciente, aunque éste ponga en duda nuestra autenticidad. Para esto muchas veces vamos tener que tener la apertura de permitirles tocar en nuestras heridas. Esto significa hacerles saber que también hemos pasado por experiencias de dolor.
OFJ

 

ENCUENTROS EN EL CAMINO IX

El encuentro con Juan.

Una Pastoral de Intimidad:
Es interesante el hecho de que Juan se hiciera llamar a sí mismo como el “discípulo amado”. Evidentemente, no creo que el Señor le amaba más que a los otros discípulos. Pero es cierto que había una relación especial entre Jesús y Juan.
Pero lo que queremos hacer hincapié en la pastoral de Jesús con Juan, es la importancia de una relación “íntima”, que significa sentirse amado. En nuestra pastoral del camino es fundamental la construcción de esta relación. El “paciente” necesita sentirse amado por quien le está ayudando; este amor debe ser congruente con nuestras palabras y actitudes sean éstas conscientes o inconscientes; muchas veces nuestro lenguaje corporal contradice nuestras palabras. La pastoral de intimidad se caracteriza por aquello que el psicólogo Carl Rogers llama “Amor incondicional” o “aceptación incondicional”, cuando el otro expresa abiertamente sus sentimientos, seguro que su “verdadero yo” será amado incondicionalmente. Es la expresión del “amor ágape”, de la Gracia Incondicional de Dios.
OFJ

ENCUENTROS EN EL CAMINO VIII

El encuentro con Mateo

Mateo 9:9: “Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos. «Sígueme», le dijo. Mateo se levantó y lo siguió.”
Mateo 10:3 “Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos…”.

“No había nadie que fuera un candidato tan improbable para el apostolado como Mateo, el cobrador del impuestos. Toda la comunidad odiaba a los publicanos. Estaban al servicio de los conquistadores de su propia patria, y se enriquecían a costa de la desgracia de sus conciudadanos” (Comentario de Mateo I, por William Barclay – pg 346).

Aquí Jesús rompe el paradigma del prejuicio, de aquellos que no creen en el cambio de una persona. Muchas veces queremos hacer una pastoral selectiva con aquellos que no arriesguen o comprometan nuestra imagen. Una verdadera “pastoral del camino” no puede ser discriminatoria. Muchas veces como capellán somos llamados para ayudar a pacientes con prontuarios criminales, pacientes que viven un patrón ético inaceptable para nuestros valores cristianos, u otros tales como los pacientes de SIDA, quienes en muchos casos son rechazados por la comunidad y por su propia familia.

En su llamado hacia Mateo, Jesús usa una pastoral que cree en el cambio y en la potencialidad de un individuo. Una pastoral que no mira más allá del “aquí” fracasará con seguridad. El verdadero Cuidado Pastoral cree en la restauración integral del hombre. La mayoría de los discípulos de Cristo eran pescadores, con limitaciones en su capacidad de articular y escribir; pero aquí el Señor diversifica su llamado con uno que con seguridad sabía usar su pluma. El resultado lo podemos ver en la lectura del Evangelio de Mateo.

Una pastoral del camino efectiva siempre cree en el cambio y en la potencialidad de los individuos.
Ofj

ENCUENTROS EN EL CAMINO VII

El principio de la reflexión. Juan 21.3-17:

—Me voy a pescar —dijo Simón Pedro.—Nos vamos contigo —contestaron ellos.
Salieron, pues, de allí y se embarcaron, pero esa noche no pescaron nada.
Al despuntar el alba Jesús se hizo presente en la orilla, pero los discípulos no se dieron cuenta de que era él.
—Muchachos, ¿no tienen algo de comer? —les preguntó Jesús.—No —respondieron ellos.
—Tiren la red a la derecha de la barca, y pescarán algo.
Así lo hicieron, y era tal la cantidad de pescados que ya no podían sacar la red.
— ¡Es el Señor! —dijo a Pedro el discípulo a quien Jesús amaba.
Tan pronto como Simón Pedro le oyó decir: «Es el Señor», se puso la ropa, pues estaba semidesnudo, y se tiró al agua. Los otros discípulos lo siguieron en la barca, arrastrando la red llena de pescados, pues estaban a escasos cien metros de la orilla. 9 Al desembarcar, vieron unos brasas con un pescado encima, y un pan.
—Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar —les dijo Jesús.
Simón Pedro subió a bordo y arrastró hasta la orilla la red, la cual estaba llena de pescados de buen tamaño. Eran ciento cincuenta y tres, pero a pesar de ser tantos la red no se rompió.—Vengan a desayunar —les dijo Jesús.
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: « ¿Quién eres tú?», porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio a ellos, e hizo lo mismo con el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después de haber resucitado.
Cuando terminaron de desayunar, Jesús le preguntó a Simón Pedro:—Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?
—Sí, Señor, tú sabes que te quiero —contestó Pedro.—Apacienta mis corderos —le dijo Jesús.Y volvió a preguntarle:—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?—Sí, Señor, tú sabes que te quiero.—Cuida de mis ovejas.
Por tercera vez Jesús le preguntó:—Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?
A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: «¿Me quieres?» Así que le dijo:
—Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.—Apacienta mis ovejas —le dijo Jesús—.

Muchas veces estamos atrapados en nuestra propia autosuficiencia; estamos tan enfocados en las circunstancias, en nuestra rutina, en nuestros hábitos, en nuestra capacidad cognoscitiva y en nuestras habilidades personales, que bloqueamos nuestra capacidad creativa y reflexiva. “Echar la red al lado derecho de la barca” significaba romper un paradigma; significaba estar abierto para una nueva opción. Solamente cuando salimos de nuestra miopía humana y espiritual es que podemos experimentar la sustanciación de la fe. Ahora los discípulos echaban la red, confiados en la palabra de Jesús.

Cuando en nuestra “Pastoral del Camino” facilitamos al hombre diferentes posibilidades, vías o alternativas en la solución de sus problemas, se da un proceso de reflexión. Es también una reflexión de fe; es decir, la confianza de la actuación del Divino en nuestro proceso de crecimiento integral.

En la segunda parte del texto la Pastoral del Señor Jesús continúa en el desarrollo del crecimiento de Pedro como discípulo cuando el maestro lo lleva a reflexionar en sus palabras, teniendo en cuenta en cuenta su experiencia de frustración y desaliento de sus afirmaciones antes de la negación. Ahora Pedro reflexiona, y entiende el amor incondicional de Jesús.

En nuestra pastoral del camino es necesario hacer reflexionar a la persona; reafirmar sus valores, y sobre todo hacer que esté consciente de que nuestro cuidado y amor para con ella es genuino, sincero e incondicional.
OFJ

ENCUENTROS EN EL CAMINO VI

El principio de la confrontación:

Mateo 16: 21-26: “Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas a manos de los ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer día resucitara. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo:
De ninguna manera, Señor! ¡Esto no te sucederá jamás!
Jesús se volvió y le dijo a Pedro: ¡Aléjate de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres.
Luego dijo Jesús a sus discípulos:
Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará. ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?”
Mateo 26:31-35 “—Esta misma noche —les dijo Jesús— todos ustedes me abandonarán, porque está escrito:
»“Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño.”
Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea.
Aunque todos te abandonen —declaró Pedro—, yo jamás lo haré.
Te aseguro —le contestó Jesús— que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.
Aunque tenga que morir contigo —insistió Pedro—, jamás te negaré.Y los demás discípulos dijeron lo mismo.”
Es importante señalar que en el Cuidado Pastoral las metas varían de persona a persona, ya que se trata de un proceso dinámico de aprendizaje. Como dijo David Benner, profesor de psicología en la Universidad de Wheaton, Illinois: “el cuidado pastoral es un proceso continuo antes que un producto terminado”. Podemos ver este proceso en la relación de Dios con sus profetas; en su proceso continuo con Moisés, por más de 80 años, así como lo podemos ver en el proceso pastoral de Jesús con el apóstol Pedro. La confrontación hace parte del proceso del crecimiento de cada ser humano. “El crecimiento tiene lugar en cualquier relación cuando las personas experimentan el amor que acepta como la confrontación franca” (Howard Clinebell – pg61).
El Cristo que afirma con amor genuino es el Cristo que confronta con amor y franqueza. La confrontación es importante en la homeostasis del individuo. En su temperamento impulsivo, el apóstol Pedro tenía la tendencia de ir a los extremos; y la confrontación fue el método que Jesús empleó para llevar Pedro hacia la reflexión y equilibrio.
En el proceso de la Pastoral del camino, la confrontación no es una discusión de valores; no es un ataque, sino una confrontación de amor que tiene como principal objetivo el crecimiento de la persona.
En estos pasajes encontramos dos objetivos importantes de esta confrontación. Primero Jesús lleva a Pedro a mirar más allá de su visión circunstancial; es decir, le enseña a ver lo trascendente. El teólogo Paul Tillich, en su ensayo de Theology of Pastoral Care dijo: “la meta del Cuidado Pastoral es direccionada a través del cumplimiento de la dimensión transcendental o eterna”. Esto se realiza según la confrontación de nuestra humanidad y finitud. La negación de Pedro fue el instrumento de enseñanza de su humanidad y de la importancia de una dependencia total en el poder de Dios. Solamente la “nueva criatura” en Cristo es capaz de realizar lo trascendente.
OFJ

ENCUENTROS EN EL CAMINO V

El principio de dar ánimo (fe):

Mateo 14.25-33, “En seguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado mientras él despedía a la multitud. Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo, y la barca ya estaba bastante lejos de la tierra, zarandeada por las olas, porque el viento le era contrario.
“En la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados.
— ¡Es un fantasma! —gritaron de miedo.
Pero Jesús les dijo en seguida:
— ¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.
—Señor, si eres tú —respondió Pedro—, mándame que vaya a ti sobre el agua.
—Ven —dijo Jesús.
Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:
— ¡Señor, sálvame!
En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió:
— ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Cuando subieron a la barca, se calmó el viento. Y los que estaban en la barca lo adoraron diciendo:
—Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.”

Creo que en el mar de la vida, muchas veces nuestros “pacientes” están en las “tinieblas”, entendiéndose como tal las situaciones en donde nos sentimos atrapados e inseguros, y el miedo se apodera de nosotros. Los fantasmas de la enfermedad, la muerte, la ruptura de un matrimonio, pérdida del trabajo, nos acosan; y todos estos temores son paralizantes. Muchas veces no somos capaces de sentir la presencia de Dios.

En estas circunstancias necesitamos ser animados y alentados en nuestra fe. Es importante en la pastoral del camino estar en primer lugar listos para encontrarnos con nuestros pacientes en el lugar en donde ellos están (en las tinieblas), y en la situación en la que están inmersos (atrapados por el temor); y en segundo lugar, darles ánimo para caminar con nosotros por encima de las aguas del mar de la vida. Para esto el paciente debe confiar en nosotros, saber que estaremos allí, listo para tomarles de la mano cuando los vientos de las circunstancias de la vida lo quisieran hundir.

Jesús estaba allí con su mano extendida para sostener a sus discípulos. Es importante para el consejero entender que muchas veces —y a pesar de nosotros— el paciente no tendrá la fe suficiente para caminar solo. Será importante animar al paciente para que pueda caminar solo, pero el mismo también debe saber que si fracasa allí estaremos para acompañarle.

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ENCUENTROS EN EL CAMINO IV

El principio de la afirmación:

Marcos 3:16, “Éstos son los doce que él nombró: Simón (a quien llamó Pedro)”; Juan 1:42 “Luego lo llevó a Jesús, quien mirándolo fijamente, le dijo: —Tú eres Simón, hijo de Juan. Serás llamado Cefas (es decir, Pedro)”. Mateo 16:18, “Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella.”

Dentro del contexto de la cultura hebrea el nombre de una persona siempre expresaba o simbolizaba un contexto circunstancial relacionado con el nacimiento y la familia, así como la expectativa en relación con la criatura; de cierta forma, una expectativa profética.

El cambio del nombre ha sido practicado diversas veces en la Biblia. Podemos citar los casos de Abraham y Sara, cuyos nombres fueron cambiados. Aquí en el caso de Pedro, Jesús hace un cambio profético y afirma a Pedro en su ministerio. En una pastoral efectiva es importante el concepto de “afirmación” o “autoestima” en nuestra relación con aquellos que estamos aconsejando o entrenando. Todo ser humano siente la necesidad de “ser” y “pertenecer”, por lo que afirmar estos valores es un pilar fundamental en el proceso de “cura de almas”. En el mundo cibernético, donde el ser humano es solamente un número de seguridad social, un número identificador, un número de cuenta, un número de expediente, un número de contribuyente; en fin, una sociedad en la que somos ignorados, necesitamos de la afirmación de un “nombre” que transmite valor y significado. La personalización de nuestros pacientes, por esta razón, es algo que considero como de mucha importancia. Como capellán y pastor he descubierto la importancia de llamar a mis ovejas y mis pacientes por sus nombres; muchas veces inclusive trato de memorizar no solamente sus nombres, sino también los nombres de sus hijos y cónyuge. Esta afirmación tendrá un efecto terapéutico importante en la relación entre capellán y paciente, oveja y pastor, consejero y paciente, en una pastoral del camino.

OFJ