El Pastor en “El Camino”.

Juan 15:5: Separados de mí no pueden ustedes hacer nada.
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (RVR1960)

El pastor “en Cristo”

El fundamento de toda esta tesis está “En Cristo”: no se puede lograr una Pastoral del Camino sin que el consejero esté en completa armonía con el camino. Es impresionante ver el uso por el apóstol Pablo de la expresión “en Cristo”. El propio Jesús dejo bien en claro: “Separados de mí no pueden ustedes hacer nada”.

La esencia de la consejería cristiana es Cristo; por lo tanto todos los recursos adicionales que utilicemos en esta tarea, aunque sean herramientas importantes en el proceso, no servirán de nada si el consejero cristiano no estuviere en perfecta comunión con el “Admirable Consejero”. Esto implica ser “una nueva criatura”. El consejero cristiano debe ser una persona que ha tenido una experiencia de conversión y llamada en su relación con Cristo; en otras palabras, debe “conocer el Camino y vivir con el Camino”.

ofj

LA PASTORAL EN EL CALVARIO

Lucas 23:34 —Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Aquí encontramos a Jesús en su pastoral del camino, ahora ya en sus últimas horas. Su dolor es intenso, pero su pastoral de la gracia continúa hasta los últimos minutos de su vida.

A pesar de todo el rechazo, de toda la traición, de todo el dolor, la pastoral de Jesús no cambia; su amor por el ser humano es incondicional. Hasta el mismo Ladrón de la cruz fue pastoreado, recibiendo en sus últimos minutos aliento y esperanza.

En nuestra pastoral del camino muchas veces vamos a vivir sentimientos de dolor, de rechazo, por parte de aquellos a quienes estamos cuidando. Pero el Señor nos enseña aquí a no perder de vista nuestro cuidado pastoral incondicional, que debe ser lleno de gracia y amor.

ofj

EL ENCUENTRO CON LA MULTITUD.

Mateo 21:10

Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió.
Mateo 23:37
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste!

Me gustaría compartir dos principios que podemos aprender en estos encuentros de Jesús con la multitud en Jerusalén.
Primero quisiera recordar la entrada triunfal de Jesús. Es importante para los que están en el área del cuidado pastoral, el estar preparados y no crear expectativas falsas en el camino. Aquí vemos una multitud que rinde alabanzas y honor a Jesús, pero sabemos que esta misma multitud fue la que lo llevó al Calvario.
Muchas veces somos halagados por nuestras ovejas, nuestros pacientes, y nos asalta la tentación de dejar crecer a nuestros egos. Pero debemos estar preparados y entender que no siempre será así; muchas veces el paciente que nos ha exaltado en un tiempo, será el mismo que nos podrá rechazar en otro tiempo.
En la pastoral del camino no debemos crear expectativas falsas. No debemos esperar ser bien recibidos siempre; debemos estar preparados para amar a nuestros “pacientes” independientemente de las actitudes que ellos manifiesten hacia nosotros.

Nuestra presencia pastoral debe ser siempre acompañada por gracia incondicional, en coherencia con el amor incondicional del Dios a quien servimos.

OFJ

PASTORAL DE LA COMPASION III

En otra ocasión me quedé acompañando a una paciente que estaba en estado terminal y con su familia durante casi 12 horas. Aquella era una familia muy católica, pero allí permanecí orando en silencio, brindando mis hombros para aquellos que lloraban, ministrando y confortando a esa familia. Cuando el médico dijo que llegó la hora de sacar el respirador de la paciente, la familia pidió la presencia del sacerdote de su parroquia. Ese sacerdote llegó muy apurado, se puso sus vestimentas sacerdotales, entró en la UTI, realizó el rito del sacramento de la “extremaunción”, todo esto en menos de 5 minutos. Cuando terminó el ritual, el sacerdote salió sin menos decir una sola palabra a la familia. Este sacerdote estaba más centrado en su función eclesiológica y ritualista antes que en el paciente y su familia. Cuando la paciente falleció, yo estaba todavía al lado de la misma junto con sus familiares. No me sorprendió cuando los familiares y amigos de la paciente que allí estaban me pidieron que les oficiara el funeral.

Cuando Jesús alimenta la multitud su pastoral es completa; su compasión resulta en práctica, hay coherencia entre sus palabras y hechos. Una pastoral del camino eficiente debe ser integral, en donde la compasión se manifiesta en acción. En este punto estoy de acuerdo con la teoría de Maslow, que sostiene que si deseamos alcanzar las necesidades trascendentes del ser humano, muchas veces debemos empezar por sus necesidades básicas.
OFJ

PASTORAL DE LA COMPASION II

 

La pastoral del camino eficiente, motivada por la compasión, nos lleva hacia una “Pastoral Integral”. Muchas veces me quedo decepcionado con aquellos pastores y sacerdotes que llegan para visitar el paciente, pero su principal motivación es “vender sus servicios religiosos”; están más interesados en “convertir” a los pacientes antes que en servirles. Me acuerdo de uno de mis estudiantes que me dijo después de estar con un paciente de SIDA en la terapia intensiva: “cumplí mi misión; le hable del Evangelio. Si él no lo quiso, ya no es mi problema”. Le pregunté al estudiante de capellanía cuál era el nombre del paciente, cuántos años tenía, cómo fue que había adquirido sida, si era casado, si tenía esposa e hijos. El estudiante no me pudo responder, porque estaba más interesado en vender su mensaje (aquí no estoy quitando valor al mensaje del evangelio, sino cómo dicho mensaje es comunicado al paciente), antes que en amar y demostrar compasión por este ser que era “la imagen de Dios”; era una persona que no pudo entender el mensaje por la falta de compasión genuina de quien se lo comunicó.
OFJ

LA PASTORAL DE LA COMPASIÓN I

Mateo 15:32 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino.

Marcos 6:34-42: Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas. Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y le dijeron:
Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer.
Denles ustedes mismos de comer —contestó Jesús.
¡Eso costaría casi un año de trabajo! —objetaron—. ¿Quieres que vayamos y gastemos todo ese dinero en pan para darles de comer?
¿Cuántos panes tienen ustedes? —preguntó—. Vayan a ver.
Después de averiguarlo, le dijeron: Cinco, y dos pescados.

Entonces les mandó que hicieran que la gente se sentara por grupos sobre la hierba verde. Así que ellos se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos. Comieron todos hasta quedar satisfechos.

En este texto podemos ver la naturaleza del cuidado pastoral de Jesús, así como el principal atributo para quien desee desarrollar una pastoral del camino. “Tuvo compasión”: sin compasión no hay cuidado pastoral. La compasión no es sentir lástima; es un profundo amor que incomoda nuestras entrañas hasta el punto de movilizarnos hacia la acción. Compasión sin acción es retórica pura.
OFJ